publicado a la(s) 12/03/2011 15:07 por BURGOS VIDA SÍ
Por Nicolás Jouve (Catedrático de Genética, miembro de CíViCa) Es una gran noticia y un acto de realismo y aceptación de la evidencia científica la sentencia dictada ayer por el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE), Yves Bot, quien dictaminó que las células embrionarias que tienen capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano deben calificarse jurídicamente de embriones humanos y, por tanto, no se pueden patentar. La certeza científica El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la constitución del material genético del cigoto, procedente de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular. El embrión (desde la fecundación hasta el final de la séptima semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las fases sucesivas del desarrollo de un ser humano, que crece y se va formando sin solución de continuidad en el claustro materno, con una información genética propia, distinta a la del padre y la madre, y sin formar parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo (Declaración de Madrid, puntos b y c).
 El suponer que una célula es equivalente a un ser vivo, que a veces esgrimen quienes lo que desean es reducir la importancia del cigoto o el embrión en sus primeras etapas de desarrollo, es un grave error que no resiste un análisis científico riguroso. En primer lugar desatiende el concepto biológico de «organismo», que caracteriza individualmente a los seres pluricelulares en su doble vertiente espacial y temporal, y no solo a una u otra de sus partes componentes, en uno u otro momento de la vida. Un cigoto, un embrión en cualquiera de sus fases, un feto, un bebé o un adulto son organismos. Un conjunto de células que provienen del todo, no constituyen un organismo, sino que son una parte de él. Además de ser un reduccionismo absurdo, la equiparación de una parte al todo supone una pérdida del sentido de la existencia de la vida en su totalidad espacio-temporal. El cigoto es un embrión unicelular que en cuanto empieza a dividirse y proliferar da paso a las sucesivas etapas embrionarias de dos, cuatro, ocho, dieciséis células, la mórula o el blastocisto, que alcanza el centenar de células. Todas estas etapas suceden rápidamente en las primeras horas del desarrollo embrionario humano y en cada una de ellas se mantiene la propiedad de la existencia, que si no se interrumpiese por razones naturales o se provocase de forma intencionada –por ejemplo mediante congelación o simplemente por la negación de la implantación- seguiría su curso para dar paso a las etapas de organización posterior durante el período fetal hasta el nacimiento. Para la Biología un embrión es la primera etapa del desarrollo de la vida que, en circunstanias naturales tendría lugar a «partir del huevo fecundado». De acuerdo con esto, en el concepto de embrión cabría incluir a cualquier formación, -incluso unicelular- que tuviese la capacidad de convertirse en una etapa de desarrollo. Esto es lo que sucede de forma espontánea y natural cuando del embrión inicial se escinde una parte y se constituye un embrión gemelo, origen de los gemelos monocigóticos. Sencillamente ocurre porque las células embrionarias mantienen la totipotencia mientras va creciedo el embrión hasta alcanzar el estado de blastocisto (un centenar de células aproximadamente), lo que ocurre hacia el quinto día después de la fecundación, que es cuando el embrión se implanta. Desde este punto de vista, dado que cualquier célula que se aisle de la masa interna del blastocisto -el embrioblasto-, mantiene su «totipotencialidad», y podría desarrollarse de darse las condiciones para ello, cabe considerarlo embrión. En este mismo caso entran los embriones producidos por «transferencia nuclear», que precisamente se crean para obtener un «embrión» con un genotipo individual equivalente al donante del núcleo (método Dolly) y a partir de los cuales aprovechar la totipotencialidad de sus células para obtener líneas celulares de aplicación en medicina regenerativa. El Tribunal de Justicia Europeo, atina al atribuir el concepto de embrión a las células madre embrionarias, por su totipotencialidad, que las hace funcionalmente equivalentes al cigoto y a los embriones procedentes de la transferencia nuclear. El embrión hay que verlo desde la perspectiva de su capacidad de desarrollo en crecimiento continuo hacia la consecución de una forma cada vez más compleja. Cualquier embrión humano, sea cual sea su origen es por tanto digno por sí mismo y no debe ser tratado como un objeto. En una conferencia reciente, el autor de estas líneas, tras esbozar con mayor o menor acierto los conceptos anteriores afirmó que «cada vida humana es una vida única, que transcurre sin saltos cualitativos desde la fecundación hasta la muerte, por lo que el embrión y el feto, las primeras etapas de la vida, son biológicamente equiparables al recién nacido y al adulto. Se trata del mismo ser, la misma persona, de la que lo único que los diferencia es un factor temporal, que no debe convertirse en determinante para establecer diferentes categorías en un mismo individuo». Estas afirmaciones, no debieron convencer a un asistente que cuestionó lo dicho y dirigiéndose al conferenciante lo puso en tela de juicio al señalar: «Ud. ha afirmado que no hay saltos cualitativos desde la fecundación hasta la muerte...». Sin ninguna duda, es éste probablemente el motivo principal de discusión y el argumento habitual de quienes propenden a reducir al ser humano en sus primeras etapas de desarrollo a un mero conglomerado de células, algo carente de valor. Llegan a aceptar que un embrión tenga entidad biológica, incluso conceden que sea una vida humana, pero no le dan valor alguno por no haber alcanzado todavía la «conciencia» de sí mismo, al no haberse desarrollado en grado suficiente el sistema nervioso. Es un argumento basado en una corriente de pensamiento sembrada por una filosofía que ignora los datos de la ciencia. Es la filosofía de Peter Singer y H. Tristram Engelhardt, que sostiene «no todos los seres humanos son personas» y «sólo hay derechos para los seres autoconscientes». Contemplada la vida en su doble perspectiva espacial y temporal, es incorrecto considerar la vida solo en relación a una de las etapas, minimizando o negando la realidad de la existencia en las demás. La vida, cada vida, debe considerarse en su integridad existencial, que vive en cada momento de principio a fin. Tras la aparición de las técnicas de reproducción asistida, y especialmente desde que se despertó el interés por las células madre embrionarias, se ha observado un intento de tergiversación del concepto de embrión, en particular de los producidos in vitro que al no poder ser diferenciados de los provenientes de una fecundación natural, incluye también a éstos. Se trata de un intento de rebajar su significado biológico e incluso su condición de vida humana. De este modo, en el artículo 3º de la Ley española 14/2007 de Investigaciones Biomédicas se señalan dos etapas en el desarrollo embrionario y se habla del «preembrión» como «el embrión constituido in vitro formado por el grupo de células resultante de la división progresiva del ovocito desde que es fecundado hasta 14 días más tarde», ydel embrión como «la fase del desarrollo embrionario que abarca desde el momento en el que el ovocito fecundado se encuentra en el útero de una mujer hasta que se produce el inicio de la organogénesis, y que finaliza a los 56 días a partir del momento de la fecundación, exceptuando del cómputo aquellos días en los que el desarrollo se hubiera podido detener» (Ley 14/2007, de Investigación Biomédica. BOE 7 de Julio de 2007). Estas definiciones no son correctas ya que, en primer lugar se recurre al artificio de distinguir como diferentes dos etapas en lo que es una misma vida, utilizando un término inexistente en biología como lo es el preembrión. En segundo lugar, se oculta el auténtico significado biológico de los embriones y se hace de forma intencionada para poder justificar su manipulación e incluso destrucción para su polémica y discutible utilización en la investigación biomédica. Lo que parece claro es que la artificialidad de la producción de los embriones no altera ni su naturaleza biológica ni la existencia en ellos de una vida humana en estado naciente. El dictamen del Tribunal de Justicia europeo (TUE) reconoce la certeza científica El abogado general del TUE, Yves Bot, señala en su dictamen, que «las células totipotenciales, que aparecen desde la fusión de los gametos y que sólo subsisten con esta forma durante los primeros días del proceso, presentan la característica esencial de tener cada una por sí misma la capacidad de desarrollarse hasta formar un ser humano completo… De este modo, dichas células, en la medida en que constituyen el primer estadio del cuerpo humano en el que van a convertirse deben calificarse jurídicamente de embriones, cuya patentabilidad deberá excluirse». Asimismo, debe concederse la calificación de embrión al blastocisto- estadio ulterior del desarrollo embrionario considerado en un momento dado, a saber, unos cinco días después de la fecundación- ya que, según el abogado general, el principio de la dignidad humana se aplica a la persona humana existente, al niño nacido, pero también al cuerpo humano desde el primer estadio de su desarrollo, es decir, el de la fecundación. En cambio, las células madre embrionarias pluripotenciales, consideradas aisladamente, no se incluyen en el concepto de embrión ya que individualmente ya no son aptas para desarrollarse hasta convertirse en un ser completo. No obstante, el abogado general señala que las invenciones que se refieran a células madre pluripotenciales sólo pueden patentarse si no se obtienen en detrimento de un embrión, ya se trate de su destrucción o de su alteración. «Dar una aplicación industrial a una invención que utilice células madre embrionarias significaría utilizar los embriones humanos como una banal materia prima, lo que sería contrario a la ética y al orden público», señala el dictamen. Totalmente de acuerdo con este magistral dictamen que es riguroso con el conocimiento científico más actual. |
publicado a la(s) 26/02/2011 07:47 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 26/02/2011 08:53
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DERECHO A VIVIR DENUNCIA EL FRAUDE CONTINUO
Se confirma que el negocio abortista siempre está por encima de la ley, incluso de la actual. Es necesario, como lo era con la anterior, que se persiga el fraude de ley permanente en el que están instalados los empresarios del aborto. Una vuelta a la ley del 85 no es suficiente para frenar los desmanes de los patronos de la industria del aborto.
MADRID, 23 DE FEBRERO DE 2011.- Las conclusiones a las que llega la jueza de Barcelona Elisabet Castelló al terminar la investigación seguida contra el empresario del aborto Carlos Morín, iniciada en 2006 son escalofriantes. A juicio de la portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya, “no son más que el ejemplo palmario del despiadado negocio del aborto en España y la punta del iceberg de todo el descontrol que se ha permitido”.
Según se publica hoy, la jueza concluye que, ni siquiera aplicando de forma retroactiva la actual ley del aborto, hecha por petición y a medida de la industria del aborto, los desmanes de Morín en Barcelona se ajustan a la legalidad vigente, por permisiva que esta sea. “Se han aportado a la presente instrucción indicios de la existencia de una asociación ilícita entre todos los imputados, de manera permanente y estable para la práctica de intervenciones abortivas, sin cumplir ninguno de los requisitos legales”, explica la jueza. Este hecho choca con las razones esgrimidas por el juez que siguió el caso en Madrid, que lo archivó por entender que Morín se ajustaba a la “ley Aído”, aplicada de forma retroactiva. “No tiene sentido que Morín respete la legalidad en Madrid cuando parece que no lo hacía en Barcelona”, ha denunciado la doctora Joya.
¿Quién controla a los empresarios del aborto?
Según recuerda la portavoz de Derecho a Vivir, la ley del aborto vigente “da cobertura legal al fraude de ley continuado en el que los empresarios del aborto incurrían a cuenta del tercer supuesto despenalizador de la ley del 85”. Pero añade que “ahora, además, se introduce un nuevo ‘coladero’ que es el mismo plazo de aborto libre. ¿Quién controla ahora que el empresario abortista no incumple el pazo máximo de aborto libre? Nadie”.
Por eso, explica Gádor Joya, “es necesario tener en cuenta tres puntos imprescindibles:
- La Ley Aído es mucho más nociva que la legislación anterior, en cuanto que ampara el fraude de ley anterior y permite un nuevo fraude mucho más fácil de realizar.
- Es preceptivo que las Comunidades Autónomas persigan desde ya la comisión de delitos como los de Morín y dejen de mirar para otro lado, como han hecho en gran medida hasta ahora.
- Una posible vuelta a la legislación del 85 no resuelve nada, porque seguirá permitiendo un descontrol absoluto al servicio del lucro despiadado de los empresarios del aborto”.
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publicado a la(s) 13/01/2011 08:17 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 26/02/2011 08:57
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Ayuda a las personas que sufren el trauma postaborto, un nuevo servicio de sanación integral - Desde el COF Diocesano ofrecemos el Proyecto Raquel, en alusión al Profeta Jeremías 31,15-17. Una ayuda integral, humana, psicológica y espiritual, para que las personas afectadas puedan curarse de sus heridas psicológicas y espirituales. “Es un ministerio de curación, misericordia y perdón”, afirma Vicki Thorn.
- Un equipo responsable y especializado, coordinado por una psicóloga, estará a su disposición. Las personas interesadas pueden llamar al teléfono móvil 637 477 266, y serán atendidas con la máxima discreción y confidencialidad.
Comunicado del Centro de Orientación Familiar de la Diócesis de Burgos
En el Consejo de Dirección del COF, celebrado el 21 de Octubre de 2009, los Delegados de Familia y Vida nos encomendaron este nuevo servicio. Encomienda que acogimos, desde un principio, con ilusión y con la conciencia clara de que podemos ofrecer una ayuda importante. Pocos días después, el 2 de febrero de 2010, enviamos una carta a todos los Monasterios de Vida Contemplativa de la diócesis para que oraran por esta nueva iniciativa. Un grupo de 15 personas hemos asistido a un Seminario de Formación sobre el Síndrome Postaborto. Son personas especializadas en Enfermería, Psicología, Psicopedagogía, Pastoral… En octubre pasado, seis personas participamos en Madrid en una Jornada de Formación, presidida por Mons. Juan Antonio Reig Plá, Presidente de la Subcomisión de Familia y Vida de la CEE, y animada por Vicki Thonr, Fundadora del Proyecto Raquel. Después de un tiempo de reflexión y trabajo, creemos que ya podemos dar a conocer esta nueva oferta: un servicio de sanación del trauma postaborto. Por supuesto que, como recordó Benedicto XVI al Congreso Internacional sobre las llagas del aborto y del divorcio (Roma, 2008), “El juicio ético de la Iglesia con respecto al aborto provocado es claro y de todos conocido: se trata de culpa grave”; pero, a la vez, tenemos que ser profundamente compasivos y misericordiosos con las personas que, por muy distintos motivos, han abortad, dado el sufrimiento que una acción como ésta siempre implica para las personas afectadas. Entrañable es lo que Juan Pablo II dice en la Encíclica “El valor inviolable de la vida humana”, n. 99. «Una reflexión especial quisiera tener para vosotras, mujeres que habéis recurrido al aborto. La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. […] Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia…». También son muy iluminadoras y motivadoras las palabras de Benedicto XVI en el citado Congreso: «Expreso mi profundo aprecio por todas las iniciativas sociales y pastorales encaminadas a la reconciliación y a la atención a las personas heridas por el drama del aborto y del divorcio. Esas iniciativas constituyen elementos esenciales para la construcción de la civilización del amor que la humanidad necesita hoy más que nunca… Sólo con la actitud del amor misericordioso es posible acercarse a las víctimas para llevarles ayuda y permitir que se levanten y reanuden el camino de la existencia… El evangelio del amor y de la vida es también siempre evangelio de la misericordia…». Estudios sobre este tema nos hablan de las graves, profundas y variadas secuelas ocasionadas por el aborto: síntomas de carecer físico, psicológico, afectivo-sexuales, morales etc. Problemas que pueden aparecer inmediatamente o pasado algún tiempo. Trauma que también se conoce con el nombre de Síndrome Postaborto. Por lo mismo, estas personas necesitan una ayuda especializada para que puedan elaborar el duelo producido por el aborto, ya que éste siempre supone una pérdida, y así puedan recuperarse. Desde el COF Diocesano ofrecemos el Proyecto Raquel, en alusión al Profeta Jeremías 31,15-17. Una ayuda integral, humana, psicológica y espiritual, para que las personas afectadas puedan curarse de sus heridas psicológicas y espirituales. “Es un ministerio de curación, misericordia y perdón”, afirma Vicki Thorn. Un equipo responsable y especializado, coordinado por una psicóloga, estará a su disposición. Las personas interesadas pueden llamar al teléfono móvil 637 477 266, y serán atendidas con la máxima discreción y confidencialidad. Ponemos en su conocimiento este nuevo servicio de sanación, con el ruego de que lo apoyen con su oración y, según vean en cada caso, lo den a conocer. fr. Simón Portillo González, o.p. Director del COF Diocesano de Burgos |
publicado a la(s) 11/01/2011 05:25 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 26/02/2011 09:04
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"El PP debe derogar la ley del aborto y no evadir su responsabilidad en el TC"
Gádor Joya, portavoz de DAV, responde a De Cospedal: "La sociedad española exige que se impliquen en la abolición de la ley del aborto y emprendan políticas activas de protección de la maternidad. El programa electoral debe reflejar este compromiso". DERECHO A VIVIR, 11 DE ENERO DE 2011.- La secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha contribuido esta mañana a la ceremonia de la confusión permanente en el seno de su partido, al asegurar que esperarán a lo que diga el Tribunal Constitucional sobre la ley del aborto y el mal llamado 'matrimonio homosexual', al tiempo que prometía atender a lo que diga la población española. No se aclaran. La portavoz de Derecho a Vivir (DAV), Gádor Joya, considera que “es necesaria una declaración formal y clara de derogación del aborto por parte del PP. Deberá hacerse en el programa electoral o con una declaración pública de Mariano Rajoy. El resto de especulaciones y contradicciones no son tolerables para la opinión pública. Queremos su compromiso de abolición del aborto”.Por otra parte, la también doctora en Medicina y pediatra ha reclamado al PP que “no se esconda como un perrillo timorato entre las faldas del Tribunal Constitucional. Debe asumir la responsabilidad que le corresponde. Derogar la ley no depende de lo que diga el Constitucional, sino de su voluntad política si obtiene mayoría parlamentaria por sí mismo o mediante pactos”. Gádor Joya se muestra convencida de que la ley del aborto que entró en vigor hace seis meses “choca de manera directa con la propia doctrina del Tribunal Constitucional sobre los derechos del nasciturus” |
publicado a la(s) 06/12/2010 07:50 por BURGOS VIDA SÍ
Desde la entrada en vigor de la nueva ley, el pasado mes de julio, ha tramitado 162 interrupciones, ocho veces más que en todo 2009 L. B. / El Correo de Burgos La entrada en vigor de la nueva ley del Aborto ha provocado un incremento sin precedentes del número de interrupciones del embarazo tramitadas por la sanidad pública en Burgos. Las cifras son reveladoras. Y es que la despenalización del aborto dentro de las 14 primeras semanas ha multiplicado por siete el volumen habitual. De hecho, se han tramitado tantos abortos desde el pasado mes de julio -un total de 162- como el conjunto de los registrados en los últimos cinco años.
En concreto, el año pasado 23 mujeres burgalesas solicitaron interrumpir su embarazo a través del Servicio Público de Salud de Castilla y León (Sacyl). En los primeros seis meses de 2010 fueron 21 los casos tramitados que sumados a los 162 posteriores a la entrada en vigor de la Ley Orgánica 2/2010 de 3 de marzo -que modifica el Código Penal y amplía los criterios de despenalización del aborto reconocidos por la normativa anterior vigente desde 1984- suponen 183 interrupciones voluntarias del embarazo. Según los datos facilitados por la Gerencia de Salud del Área de Burgos, la relación del aumento registrado con el cambio en la legislación es evidente. Y es que del total de los 162 abortos tramitados en el último semestre de 2010, 150 -o lo que es lo mismo, más del 90%- se amparan en el artículo 14 de la citada Ley 2/2010 que permite interrumpir el embarazo sin alegar causa alguna hasta la semana catorce. Los doce casos restantes respondían a causas médicas -riesgo para la embarazada o anomalías fetales- y en virtud de lo establecido en la norma no superaban las 22 semanas de gestación. Los 183 abortos registrados en 2010 por Sacyl rompen una tendencia que con ciertos altos y bajos se mantenía estable con una media anual de 25 casos anuales desde 1999. En total, en los últimos once años, hasta el pasado, se tramitaban 283 interrupciones de embarazo, apenas un centenar más que las tramitadas en todo lo que va 2010. Los 23 del año pasado suponían no obstante un descenso notable respecto a los tres ejercicios anteriores en los que se registraban 38, 34 y 32, respectivamente, años en los que las cifras repuntaron tras los 20 casos de 2005. De vuelta al sorprendente incremento reciente, cabe suponer que repercutirá en un descenso del número de abortos realizados en clínicas privadas dado el carácter gratuito de la prestación sanitaria pública. En comparación con los datos publicados en 2009 por el Ministerio de Sanidad sobre interrupciones voluntarias del embarazo en ambos sectores, que ‘adjudicaban’ a la provincia de Burgos un total de 496 en 2008, las cifras registradas por Sacyl en lo que va de año suponen un 36% de aquel dato frente al 7% que coparon en su momento las 38 atenciones públicas. La mayoría de los profesionales de los hospitales públicos de la provincia no practican abortos por motivos de objeción de conciencia. Es por ello que Sacyl deriva los casos a clínicas privadas con las que mantiene acuerdos para prestar este servicio. Clínicas concertadas Así, en 2009 todas las pacientes se atendieron en la Clínica Ginemédica de Valladolid. En la primera mitad de 2010, 19 abortos se realizaron en este mismo centro, en un caso se realizó la interrupción de forma urgente en el Hospital Clínico de Valladolid y en otro en la madrileña Clínica Isadora «ya que la entidad del cuadro clínico excedía el dispositivo asistencial de Ginemédica», explican desde Sacyl. De las pacientes asistidas desde julio, 161 fueron derivadas a Ginemédica y una a la Clínica Recoletas, también de Valladolid, por las características del caso. |
publicado a la(s) 07/10/2010 03:53 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 07/10/2010 04:40
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UNA NUEVA AGRESIÓN A LA INTELIGENCIA Y AL SENTIDO COMÚN DE LA MINISTRA DE IGUALDAD Análisis Digital - 07/10/2010 - Lo dijo hace más de un año en unas declaraciones radiofónicas que, para algunos, fueron una especie de desliz de indocumentada más que una agresión a la inteligencia y al sentido común. Pero no: la señora Bibiana Aido, ministra de Igualdad, lo ha reafirmado ahora por escrito y en un documento parlamentario: que un feto humano es un ser vivo, pero no un ser humano… Y lo asegura con esta asombrosa lección de ética social-zapateril: "El Gobierno no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un ser humano porque sobre el concepto de ser humano no existe una opinión unánime, ni una evidencia científica..." Con esta peregrina teoría, el Gobierno llegó a la convicción de que el aborto se podía convertir en un derecho de la mujer, al menos hasta la semana 14 de embarazo. Así fue posible la Ley del Aborto.
De esta manera, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha respondido, según recogía la edición de ayer del diario “ABC”, a dos preguntas concretas formuladas por el diputado de UPN Carlos Salvador, sobre la opinión del Gobierno a cerca del aborto. Una de las preguntas, formuladas por el diputado navarro con la oportuna habilidad parlamentaria, escudándose en la violencia de género, era la siguiente: "¿Considera que el hecho de abortar constituye un evidente acto de maltrato contra la vida humana?, ¿considera la ministra que existe una escala de dignidad atribuible a los seres humanos en función de la fase de desarrollo vital en que estos se encuentren?..."
A estas preguntas del diputado Salvador, la ministra hacía referencia al aval del Consejo de Estado a la nueva ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo que, a su vez, respondía a las premisas que le planteó el Gobierno, apoyadas en el dictamen de sus asesores, todos ellos proabortistas. Pero en el colmo del cinismo, la ministra de Igualdad no duda en argumentar en su escrito parlamentario que el “Estado debe proteger la vida del no nacido y ello debe hacerse desde el inicio de la gestación y hasta el momento del nacimiento”… Justo lo que dice la Constitución. Pero como aquí no se trataba de cumplir el mandato constitucional sino de justificar el aborto libre, la señora Aído explica que “abortar no supone acabar con una vida humana porque sobre el concepto de ser humano no existe una opinión unánime, una evidencia científica, ya que por vida humana nos referimos a un concepto complejo basado en ideas o creencias filosóficas, morales, sociales y, en definitiva, sometida a opiniones o preferencias personales”.
Se da el caso de que cerca de 3.000 intelectuales, catedráticos, profesores universitarios y profesionales médicos y sanitarios, muchos de ellos especialistas en Biología Celular, Genética, Bioética o Microbiología, como los profesores César Nombela, Nicolás Jouvé o Mónica López Barahona rubricaron en marzo de 2009, el conocido Manifiesto de Madrid, considerado como “una referencia insoslayable de la opinión científica española sobre el aborto”. En su informe, los firmantes dejaron claro que “la vida humana empieza en el momento de la gestación” y que, por lo tanto, un feto es un ser humano con todo el derecho a ser protegido.
Como esta evidencia científica venía a derribar las teorías de los “expertos” asesores de la ministra, ésta se limitó a ignorarla y ni siquiera se molestó en matizar su opinión personal de que “un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no es un ser humano”. Por supuesto, tampoco tuvo en cuenta el dictamen del Consejo Fiscal, contrario al aborto libre ni tampoco los empates que se produjeron en el seno del Consejo General del Poder Judicial y que, al menos, pudo haber considerado también como "opiniones"... Mucho menos aún escuchó siquiera las razones que le alegaron las organizaciones defensoras de la vida que llevaron a la calle a cientos de miles de personas con una "opinión" opuesta a la sostenida por el Gobierno, como tampoco atendió las razones del Partido Popular que, cuando menos, representa al 40 por ciento de la Cámara... Sin embargo, el departamento de Aído ha necesitado casi seis meses para contestar al diputado Carlos Salvador que registró sus preguntas el pasado 15 de abril, es decir, tres meses antes de que entrara en vigor la nefanda ley, basada tan solo en la "opinión" más desfavorable a la vida y en nombre de la cual no llegarán a ver la luz cientos de miles de niños. Su vida por una opinión, la de Bibiana Aído. |
publicado a la(s) 19/08/2010 15:44 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 19/08/2010 15:57
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Será el 25 de agosto a las 21:00 horas junto al Monumento a la Familia que se encuentra en las inmediaciones de la Parroquia de la Sagrada Familia, frente al número 2 de la calle Padre Aramburu.
A continuación la convocatoria publicada por AVA Una velada inolvidable en defensa y en memoria de las víctimas del aborto. 25-V, “V” de Vida y de Victoria sobre la muerte. Apúntate a pasar “Una velada inolvidable”. En todas las manifestaciones a favor de la vida, y ya se han convocado unas cuantas, todo el mundo pregunta ¿cuándo es la próxima? A unos la próxima les parece tarde, a otros les parece pronto, otros dicen que no se enteran de la convocatoria… Pues bien, esto es una convocatoria que todo el mundo conocerá por anticipado. Nadie tendrá ninguna duda de cuando acudir, donde acudir y con qué acudir. Y lo mejor, de esta manera nos podremos unir a gente de toda España que, en sus respectivas ciudades, se reúnen por la vida (puedes ver. Lo haremos de la siguiente manera: todos los días 25 de cada mes, por la noche y durante un rato, podremos acudir al Monumento a la Familia, junto a la parroquia de la Sagrada Familia, con velas, grandes o pequeñas, en silencio, sin gritos ni manifiestos ni canciones. Simplemente a estar allí con las velitas encendidas por la legión de niños que día a día mueren en los lugares de desolación y muerte a causa del negocio de muchos y el silencio culpable y la indeferencia cómplice de tantos. Si no puedes acudir pon una vela en el balcón de tu casa para acompañar a los que están reunidos por la vida en toda España. Se trata, pues, de que una “llamita” de Esperanza se encienda en cada provincia española el mismo día y a la misma hora. Se trata de que poco a poco logremos que la voz de los no nacidos sea escuchada simultáneamente en toda nuestra geografía. - No importa si un mes no puedes acudir. Pon tu vela en el balcón. Ya irás el próximo.
- No importa si somos pocos. Ya seremos más.
- No importa si crees que no nos harán caso. Ya nos lo harán
¿Y hasta cuándo? Pues allí estaremos hasta que: - La administración dote de recursos a las madres embarazadas con problemas para que no estén abocadas a matar a su hijo
- La administración dote a las madres con, al menos, los mismos recursos que emplea para financiar el aborto.
- Hasta que la sociedad se conciencie de que no puede existir una ley tan injusta que condene a muerte al inocente en aras de un “derecho” inexistente. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente.
Es sólo un ratito al mes. ¡Alienta y difunde esta iniciativa! Los datos: 
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publicado a la(s) 16/08/2010 15:40 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 16/08/2010 15:47
]
por Agustín Losada
La ley del aborto que lleva vigente algo más de un mes ha logrado lo contrario de lo que nos prometieron. La ministra Aído insistía en que el objetivo del gobierno era reducir el número de embarazos no deseados. Por eso el gobierno lanzaba una ley que garantizaba la protección de las mujeres y bla, bla, bla. Escúchénla en este video, dando sus argumentos para defender su ley con rotundidad. El video termina con estas palabras de la ministra: "El objetivo principal de esta ley es el de reducir el número de abortos y de embarazos no deseados que no han parado de crecer en nuestro país en los últimos años"
Algunos pensaron que quería decir que habría menos abortos o que habría menos embarazos no deseados. Pero no. Lo que quería decir es que habría menos nacimientos. Los embarazos no deseados aumentarán. Pero se acabarán a tiempo, para que no lleguen a tiempo. Un embarazo trerminado no es un embarazo para la ministra. Si no hay nacimiento, no hay embarazo. desde esta perspectiva se entiende mejor el mensaje: Para el gobierno, el aborto es un método más de planificación familiar. De modo que a la combinación del fomento de la promiscuidad con el de ofrecer el aborto como solución, el resultado es que en el primer mes de aplicación de la ley se han producido 16.000 abortos en España. Lo cual proyecta 192.000 abortos en un año. Casi el doble de los que había antes de esta ley. La cifra de 120.000 abortos anuales del año 2009 va a parecer una bendición al lado del holocausto que se está produciendo ante nuestros ojos.
A estas alturas, ya da igual que el Tribunal Constitucional declare la ley constitucional o no. El daño a los niños muertos ya es irreparable. Y el daño a la mentalidad de la sociedad, que acepta el aborto como un método anticonceptivo más, tremendo. Afortunadamente, aunque se vaya contra la Naturaleza, esta termina imponiéndose siempre. Como el río desplazado de su cauce, que siempre termina volviendo al mismo, llevándose por delante todo lo que encuentra. Antes o después acabaremos dándonos cuenta de que es contrario a la naturaleza humana destruir a los seres humanos más débiles c uando su existencia no conviene a sus padres.
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publicado a la(s) 26/07/2010 01:24 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 26/07/2010 01:25
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por Sergio Alguacil para AD
Definitivamente, muchos miembros de la sociedad civil tienen serios problemas para entender nuestra presunta democracia y muestran su gran inquietud por el futuro de la dignidad e integridad de la persona. La oposición a la Ley del Aborto (llamada, en realidad Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo) está alcanzando unos límites peligrosos. La preocupación por el derecho a la vida -como forma de desasosiego respecto al futuro de la dignidad de la persona- se expresa de manera muy distinta. Una de ellas es precisamente la insistencia en los púlpitos españoles sobre la reflexión global del privilegio básico a nacer, termómetro de derechos y libertades. El arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, ha escrito una carta pastoral en la que solicita a sus fieles una “enérgica rebeldía en contra del cumplimiento de la nueva ley”. Y es que en realidad “el aborto ya ha destruido, sólo en España, más personas que las que hay en ciudades como: Zaragoza, Córdoba y Burgos”, explica el prelado. Su falta de respeto al funcionamiento democrático le lleva a asegurar que “es una falacia afirmar que la ley ha sido aprobada por la mayoría del Parlamento y que representa a la mayoría de los ciudadanos”. Recordemos que el Tribunal Constitucional rechazó la suspensión cautelar de la aplicación de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, teniendo sólo en cuenta los votos particulares de cuatro magistrados: el progresista Eugeni Gay y los conservadores Javier Delgado, Jorge Rodríguez-Zapata y Ramón Rodríguez Arribas, según informaron fuentes oficiales en un comunicado público.
En cualquier caso, quizá, los comentarios del presidente regional de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, sobre que “no existen razones para acatar la Ley del Aborto”, pueden haber abierto la veda a esta rebeldía justificada y a cientos de llamamientos como el del arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín. Evidentemente, el derecho a la vida no está separado de la historia y la tradición de los pueblos y sociedades. La procreación y los nacimientos dependen esencialmente del respeto que se les dé a los embriones como personas. Lo cierto es que cada aborto suele suponerle a la sociedad española un coste incalculable de lo que cada niño dejará de aportar al mundo en el futuro, por haber sido abortado. No es extraño pues, que Gil haya pretendido reivindicar en su pastoral el auténtico lema de: “impidamos la tiranía; tratemos de parar la lacra del aborto”. “En la vida de las personas, instituciones y pueblos existen fechas que se borrarían del calendario, si la historia pudiera rebobinar sus páginas”. “El pasado 5 de julio de 2010 es una de ellas. Ese día se promulgó para los españoles una ley inicua, que se oponía frontalmente a la recta razón y a la justicia más elemental”, afirmó el arzobispo, miembro del Consejo Pontificio de la Familia en el Vaticano. “Digámoslo con total claridad: esta ley no es ‘Ley’, aunque se presente así por algunas instancias políticas y legislativas”. “Nadie tiene derecho a eliminar a un inocente”, añade Gil, quien entiende la democracia del siguiente modo: “Es una falacia afirmar que esta ley ha podido ser aprobada por la mayoría del Parlamento y que además representa a la mayoría de los españoles; o decir que, si el Tribunal Constitucional lo dictamina conforme, sería una desobediencia oponerse y merecería una sanción. La falacia consiste, por lo tanto, en atribuir a políticos, jueces o ciudadanos un derecho que no tienen. Nadie puede legislar o tener libre impunidad para matar a un no nacido”. El arzobispo pretende apelar al “sentido común” y no a la religión: “La recta razón no puede admitir como derecho asesinar a una persona, que no tiene ninguna culpa. He dicho razón, no religión. El derecho a existir de las personas ya concebidas, aunque todavía no hayan nacido, no es una creencia de esta o aquella religión. No se requiere ser creyente para afirmar que un inocente tiene derecho a ser defendido y respetado en su integridad como persona. La recta razón comprende que un ser humano no puede ser destruido por una responsabilidad ajena. Menos todavía si es por ganar dinero o votos. El sentido común se rebela”. Tengamos en cuenta que el diputado de UPN, Carlos Salvador, denunció el pasado 16 de julio en «La Mañana» de la COPE, que, con la nueva Ley del Aborto, Rodríguez Zapatero “no ha pretendido evitar embarazos no deseados sino terminarlos”. “ZP se ha empeñado en sacar una ley que no figuraba en ningún programa electoral, es decir, que no había obtenido la confianza de los ciudadanos españoles, para hacer esto; lo ocultó intencionadamente, y quería hacer del aborto un derecho”. El derecho innegable a nacer sigue siendo pues, el fundamento de toda verdadera cultura. De ahí que las comunidades, donde se expresa una auténtica experiencia por la defensa a la vida y a la integridad física de las personas, constituyen un tesoro para el conjunto de la sociedad. Por lo tanto, Gil ha pretendido expresar libremente la opinión de que se debe proteger, urgentemente, la dimensión pública de la vida y la posibilidad de que los creyentes y no creyentes, por una vez, contribuyan a la construcción del orden social. De hecho, muchos ya lo están haciendo, a través de su implicación en una amplia red de iniciativas, que van desde los mensajes objetivos de los medios de comunicación o las conferencias pro-vida en las universidades, hasta la orientación gratuita en los centros de atención médica y organizaciones caritativas al servicio y la defensa de la familia o de la vida. El derecho a nacer, y sus libertades derivadas, son por tanto el gran tema de nuestro tiempo.
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publicado a la(s) 26/07/2010 01:19 por BURGOS VIDA SÍ
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actualizado el 26/07/2010 01:20
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DAV-Burgos. Las fiestas de San Pedro y San Pablo dedican el Domingo que cae en la semana grande de fiestas a recordar a todos aquellos burgaleses que por diversos motivos no pueden participar de la alegría de estos días de fiesta en su ciudad. Se conoce este día como “el día del Burgalés Ausente”. En este clima de fiesta, más de un centenar de burgaleses han querido recordar, pasadas las 21:00 horas, a todos aquellos “burgaleses ausentes”, víctimas del aborto. La invitación partió de la delegada de AVA en Burgos, a la que se sumó Derecho a Vivir y la plataforma ciudadana Burgos Vida Sí. La convocatoria se envió, “in extremis”, treinta y seis horas antes del acto, lo que unido al ambiente de las fiestas hizo que gracias a la difusión de email y de las redes sociales, muchas personas se dieran cita frente la estatua dedicada a la familia, en las inmediaciones de la parroquia de la Sagrada Familia, frente al número 2 de la calle Padre Aramburu.
El viento dificultó el encendido de las velas, pero no impidió Javier Fernández, delegado de Derecho a Vivir en nuestra ciudad, recordara el lema de la convocatoria “Un día de luto, 365 de lucha por la vida” y los motivos que nos reunían: recordar el más de millón y medio de víctimas mortales de los 25 años de Ley del Aborto, protestar por la entrada en vigor de la ley de “barra libre” de aborto que entra en vigor hoy día 5 de julio hasta hacer de este díaen el día en que empezó la abolición del aborto en España.
A continuación, algunos participantes en el acto quisieron poner en común sus sentimientos y su invitación a la oración. Concluyó el acto con unas palabras de optimismo y esperanza para difundir en nuestro entorno la cultura de la vida y para salir al paso de aquellas mujeres en situación de dificultad con quienes nos encontremos, tratando de ponerlas en contacto con las asociaciones que las atienden y acompañan para llevar adelante su embarazo. Otro fruto de la velada de hoy ha sido el compromiso de poner en marcha, también en Burgos, las veladas 25V, los días 25 de cada mes en ese mismo lugar.

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